Entrevista de Lolotónico a O.K. Laso

 

Entrevista de Lolotónico a O.K. Laso



Lolotónico: ¿Por qué escribes?

O.K. Laso: Porque es de la única forma que puedo cambiar o intentar cambiar lo que no me gusta.


Lolotónico: ¿Para quién fue tu primer verso?

O.K. Laso: Mi primera cuento se lo escribí a mis hermanos pequeños.


Lolotónico: ¿Eres feliz?

 O.K. Laso: No creo en la felicidad. Tanto la palabra»felicidad» como el concepto en sí mismo me parecen estar huecos.Libertad, solidaridad, felicidad…son palabras muy serias que se utilizan sinrespeto . Sólo creo en los momentos de satisfacción personal. 


Lolotónico: ¿Adónde te gustaría viajar con tus libros?

O.K. Laso: A la luna.


Lolotónico: ¿Qué cambiarías de este Mundo?

O.K. Laso: Pregúntame mejor qué no cambiaría, más que nada para ser breve.


Lolotónico: ¿Cómo fueron tus comienzos escribiendo? 

O.K. Laso: Al salir del colegio me quedaba con mi  padre en sudespacho esperando la hora del cierre. Él me dejaba una máquina de escribirpara que me entretuviese.

Lolotónico: ¿Te inspiró alguna persona o alguna situación en particular? 

O.K. Laso: Me inspiroron Louis May Alcott y su «Mujercitas» (yo meidentificaba con Jo,  apasionada por la escritura). Y Charles Dickens con»Oliver Twist», el primer libro que compré con mi dinero, debía tenerunos séis años.

Lolotónico: ¿Existe un horario propicio para ponerte a escribir o cualquiermomento del día es ideal?

O.K. Laso: Me gusta escribir por las mañanas, tengo la mente másdespejada. Pero cuando me pongo, no hay quien me despeque del ordenador. Elproblema son las obligaciones cotidianas. 

Lolotónico: ¿Qué estás leyendo actualmente?

O.K. Laso: Tenía pendiente leer «Patria» de Aramburu y acabo deleerlo. He comenzado con otro de Humberto Eco y con otro de Murakami…de todosy con todos aprendo ¡hay tanto escrito! 

Lolotónico: Un libro que te haya marcado, o gustado mucho, o al que cada tantoregresas.

O.K. Laso: Citaré uno que me marcó, pero para mal: Cincuenta sombras de Grey.Lo leí por curiosidad, para ver por qué estaba teniendo tantas ventas, he dereconocer que huyo de los best sellers. Leer mala literatura me revienta por lapérdida de tiempo que supone y el mal sabor de boca que deja.Tampoco me gustareleer, da la sensación que dejas de leer otros títulos que aún no has leído.


Lolotónico: Si tuvieras que elegir un personaje de ficción de algún libroo de alguna película para sentarte a conversar un rato, ¿a quién elegirías?

O.K. Laso: A Sophie, la protagonista de La decisión de Sophie, de W. Styron.

Lolotónico: ¿En qué lugar de tu casa te gusta escribir?

O.K. Laso: En mi habitación.

Lolotónico: ¿Cual es el truco para enfrentarse a la hoja en blanco?

O.K. Laso: No me enfrento a ninguna hoja en blanco. Escribo compulsivamente. Sino tengo alguna idea en la cabeza ¿para qué forzar la máquina?


Lolotónico: Si te sugiriesen escribir un libro con otro/a escritor/a, ¿quiénsería?

O.K. Laso: Con J.K Rowling, más que nada porque yo tambien escribo para esas edades y la he seguido desde sus inicios.

Lolotónico: ¿Qué dedicatoria sueles poner en los libros al firmar?

O.K. Laso: Según a quién se lo firme. Cada persona tiene su dedicatoria, megusta llegar a la gente desde el primer momento.


Lolotónico: Si solo pudieras darle un consejo a un escritor que empieza, ¿cuálsería?

O.K. Laso: No te conformes con lo primero, corrige el fondo y las formas sinpiedad y ten paciencia. Hay millones de gente escribiendo.


Lolotónico: Que destacarías de tú último libro y por qué.

O.K. Laso: La imaginación. Porque me ha salido del alma.


Lolotónico: ¿Te consideras una persona sensible? Dicen que las personasque son sensibles escriben mejor poesía, ¿es cierto?

O.K. Laso: Creo que la sensibilidad, al igual que sucede con la piel, vacambiando con el tiempo. Como diría Virginia Woolf, “Seguro que el mundo teníala culpa de que no fuera capaz de sentir.”  Yo no escribo poesía, pero sícreo que el lenguaje poético tiene mucho de sensibilidad.


Lolotónico: ¿A quién te gustaría que entrevistáramos, y cuál sería túpregunta?

O.K. Laso: A Doris Lessing, Premio Nobel de Literatura 2007. Mi pregunta sería¿sería usted tan amable de leer mi última novela  y darme una opiniónsincera sobre ella?


Lolotónico: ¿Te influyen las criticas negativas?

O.K. Laso: Depende de dónde vengan. Una crítica con criterio siempre serábienvenida. Pero el criterio no necesariamente tiene que ser el de un experto.Por poner un ejemplo: el manuscrito del primer libro de Harry Potter fuerechazado por doce editoriales. Hasta que el presidente de Bloomsbury le dio elprimer capítulo a su hija para ponerlo a prueba. Minutos después, la niñadeseaba leer el resto del libro. Tres años más tarde, la cuarta entrega deHarry Potter vendió 370.000 ejemplares en un día. Y otros tres años después,la séptima entrega vendió 11 millones en 24 horas. 


Biografía:
Pilar Cabezón G., pseudónimo «O.K Laso

Licenciada en Ciencias de la Información (UCM), Experto en Guiones de Cine yTv.(UCM). Webmaster. CopyWriter y Redactora en Medios de Comunicación. DirectoraCreativa en Publicidad. Premio León de Bronce Festival de Cannes (1989).Profesora en Tracor-Fine Arts y en Escuela Superior de Publicidad. Socia yFundadora de Baqku Up (Technologies). Ha publicado en Revistas impresas ydigitales y en Antologías de Relatos. Actualmente participa como voluntaria enEducación Ambiental y busca editorial para publicar sus novelas (SagaJuvenil). 

Participante en «Escritores por Naturaleza»

https://escritorespornaturaleza.blogspot.com/p/relatos.html?m=1

Relato extraído del Libro colectivo «Escritores por Naturaleza»

UN ASTRO ADORABLE

Bosco temía la llegada de su padre del trabajo. No sólo porque solía llegar demal humor – debía de tener un jefe odioso y más de un contratiempo con algúncompañero-, sino también porque, en cuanto entraba por la puerta, iba acontrolar a Bosco a su habitación:
– ¡Cuántas veces voy a repetírtelo! ¡Es hora de cenar y de irse a la cama!
– Se lo he dicho mil veces…es como si hablo con la pared…- se oyó a lamadre.
-¡Apaga ahora mismo la maquinita!- insistió el padre enfadado.
– Un momento, sólo un segundo, me salto esta pantalla y apago, te loprometo…- respondió Bosco mordiéndose los labios frente a la consola.
Aún con la bufanda puesta, el padre se acercó a ver la imagen de la pantalla.
– ¡Otra vez con el jueguecito de los Incas!
– Estoy en la pantalla del Valle Sagrado…sólo queda el sacrificio- continuóBosco sin parar de darle con auténtica destreza y rapidez a los botones delmando.

Muy cerca del auténtico Valle Sagrado, a más de nueve mil kilómetros dedistancia de Bosco, en una remota aldea peruana de la provincia de Urubamba-tan remota que ni los programas de extensión de electricidad llegaban-,Héctor, un niño de doce años, la misma edad de Bosco, leía un libro a la luz deuna vela.
– Héctorcito, vais a lastimaros la vista, es horita de dejarlo.
– Pero mamá, es que estoy en el capítulo del cóndor
– Y ¿qué pasaba con el cóndor?
– Según los Incas, era el responsable de que el sol saliera; con su energía locogía y lo ponía sobre las montañas.
-Andáis siempre metido en el Hanan Pacha, pero te recuerdo que ese es el mundode los de arribay nosotros estamos en el mundo de los de aquí
– Mami ¿por qué harían esos sacrificios con los niños en el Valle Sagrado?
-Los antepasados se figuraban que el sol era el dios de las cosechas y laslluvias querían tenerlo contento
– ¿También tú lo crees así, mamita? ¿De verás crees que el sol es Dios?
– Hectorcito, yo creo que el sol cayó hace un buen rato y mañana tendrás quelimpiar las cuadras de los animales.
– Mamí, sueño con visitar el Valle Sagrado y ver dónde se hacían esossacrificios. Juan Diego y Lucita ya fueron con sus padres ¿iremos nosotrosalgún día?
– Cuando regresemos de España con algo de plata, iremos al Templo del Solysubiremos al cerro de Wayna Pichu. Si mi hijito, te lo prometo.
La madre de Héctor, quitó suavemente en viejo libro que el niño tenía en lasmanos, lo arropó, y lo besó con ternura en la frente.
– Echo de menos a papi, ojalá esté linda la vida allá en España.
– Seguro que sí, mi hijoestando los tres juntos, seguro que sí- respondió lamadre soplando con suavidad para apagar la vela.

Mientras apagaba las dieciocho velas de la tarta, Bosco se mostraba radiantecon la nueva sudadera que su madre le había regalado.
– ¿Otra sudadera de Adidas? ¡Si hace unos meses que tu madre te compró una!
– ¿La blanca? Estaba muy vista ya, le he dicho a mama que la regale.
– Hijo, confío que algún día seas millonario: lo tuyo es gastar. Anoche tedejaste, otra vez, la maquinita encendida. Con lo que consume
– He estado un mes entero chapando sin parar, necesito descargar tensión
– Yaay tu fuente de energía es la máquina- resolvió irónico el padre.
– Vaya argumentos te buscasdesde luego- intervino la madre.
– Bueno pues a ver si la energía ésa que dices que recargas con la maquinita sevuelca en las notas que traigas de la Universidad.
– He visto las listas y estoy admitido en Proyectos Sostenibles.
– Buena noticia, la energía solar estaba en auge  respondió el padrefeliz.
– Lo que no entiendo es cómo no lo ha estado hace siglos, como en las antiguascivilizaciones que el sol era su dios- contestó Bosco divertido.
– Podrás hacer un proyecto de ahorro energético para casa- comentó la madre.
– Eso, tú haznos un proyecto sostenible y yo te idolatraré y te haréreverencias.
– Con tal de no oír tus quejas…-respondió Bosco desbordante de optimismo.

Y optimista llegó esa noche a casa el padre de Héctor al haber conseguido parasu hijo un trabajo en un Club de Hípica:
– Tendrás que limpiar las cuadras, cargar pacas de henoy cosas así.
– Debes continuar tus estudios, pero necesitamos plata- añadió la madre.
– Estudiaré para Técnico en Energías Renovables. Son dos años. En cuantofinalice, podemos volver a nuestro país.
– ¿Energías Renovables? – interrogó la madre sorprendida.
– ¿Volver a nuestro país? – respondió el padre con asombro.
– Acá hay más adelantos, pero vosotros trabajáis demasiado.
– Así es la vida, mi hijo. Acá tenemos luz, electrodomésticos, allá .
-Pero éramos más felices.
– ¿Y de qué te va a servir estudiar aquí si allí no encuentras trabajo?
– Padre, el sol es la mejor y más económica fuente de energía que existe y, conla tecnología actual, es posible llevarlo incluso a Pachar.
– Qué cosas, mi hijito: ahora resulta que el mundo entero adora el solcomonuestros antepasados- comentó la madre pensativa mientras servía la sopa.

La madre de Bosco dejó el asado que estaba cortando cuando le oyó preguntar:
– Mamá, ¿qué pasó con mi sudadera blanca de Adidas?
– ¿No me dijiste que la regalara?
– ¿A quién se la has regalado?
– A un chiquito peruanotrabaja en el Club Hípico, muy buen chico, ¿por qué?
– Acabo de cruzarme con él en la plaza: la llevaba puesta.

Aquí se puede comprar el libro

http://www.lolotonico.com/recomendaciones/escritores-por-naturaleza/

Manuel Barranco Roda

 

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