El fuego

El fuego

Era el quinto día que estábamos en la Isla y debíamos de tomar algunas decisiones importantes para el grupo. Ponernos obligaciones y repartición de trabajos. Teníamos miedo, que se acabará el gas del mechero de Paco o el de Cuca. Lo más seguro, sería hacer un fuego permanente, que estuviera encendido todo el día y toda la noche. Y entre todos deberíamos de conseguirlo para que no faltará leña. Dividirnos en parejas para nunca ir solos. Desde que desapareció Geles siempre estamos en alerta y preocupados los unos de los otros, somos una pequeña familia y mi compañero es mi responsabilidad y a la inversa. Llegamos a esta isla para reciclarnos mentalmente de una sociedad retorcida, pero siempre mejor mantenerse vivos espiritualmente y de forma literal.
También decidimos por votación, que cada semana, uno hace la comida. Y con rotación, tres hacen la limpieza y colada, y en parejas vamos a por leña y agua. La verdad a cazar va Luisito y Paco porque son los más preparados mentalmente para matar un animal. A pescar le gustaba mucho a Tere ir con Geles. Ahora voy yo o Cuca con ella, pero desde ese día fatídico no hemos vuelto a pescar nada, solo cangrejos y unos diminutos mejillones. También hemos decidido reunirnos al anochecer al rededor del fuego y contarnos cualquier cosa que nos inquiete y ponernos tareas para el próximo día, en fijarnos en los cambios de tiempo para estar seguros y proteger el fuego. Por votación decidimos, que el dueño del fuego fuera Luis Miguel por su sangre india y por su forma de pensar de cambiar el Mundo. Lo primero que me dijo: -«Si vamos a buscar leña sería bueno repoblar cada árbol que necesitemos para que no falte leña y oxígeno». Es mejor plantar aunque la cosecha sea para otros. La Naturaleza te da lo necesario, pero no la intentes cambiar. Tendremos que cambiar nosotros y ser parte de Ella.
El fuego enterno representa el cambio, nuestro reciclaje. Representa la vida que tenemos y debemos luchar por Ella, hasta el último suspiro. Siempre deberíamos de sonreír, aunque la pena nos estuviera cogiendo nuestra alma. Por eso, ese fuego no se puede apagar. Es nuestra esperanza.

Pienso en Geles en cada momento y mi corazón me dice que está bien en cualquier lugar de esta isla. Ella, siempre ha sido fuego.

Manuel Barranco Roda


Photo by Toa Heftiba on Unsplash
Image and video hosting by TinyPicImage and video hosting by TinyPic

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *