Entrevista a Nati Cañada por Manuel Barranco Roda -Lolotónico-

Entrevista a Nati Cañada por Manuel Barranco Roda -Lolotónico-

Llegamos un poco antes y nos quedamos repasando las preguntas, se me notaba un poco nervioso, era la primera vez que hacía una entrevista cara a cara, normalmente las hago tras el ordenador, pero la ocasión merecía la pena. Conocer en persona a Nati Cañada, alguien a quien admiro mucho. Y a las cinco y media de la tarde de aquel estupendo sábado, nos bajamos del coche. Antes Isabel me atusa un poco el pelo y me mira para que esté del todo bien. Llamamos y nos recibe José Luís, muy amablemente. Al entrar me doy cuenta de que la casa estaba llena de sueños y de miles historias increíbles. Bajó Nati de su estudio y nos enseño su casa encantada, sus Santos y los recuerdos que le dejó su Madre. Mientras nos hablaba de su trabajo, con lo que está en este momento. Se ha volcado en la pintura religiosa, y está pintando cuatro altares. Escuchando lo que nos decía atentamente, subimos por una escalera a su estudio y al entrar nos recibe un estallido de luz y un agradable olor a incienso mezclado con sueños. Al fondo tiene colocadas todas las paletas manchadas de colores infinitos con las que Nati Cañada pinta la realidad con toque mágico (Hiperralismo Mágico) Nati Cañada pone una música suave, nos sentamos, enciendo la grabadora y empieza la entrevista.

Hola Me llamo Manuel Barranco, estoy interesado por el arte y la cultura. También soy poeta, y vecino suyo de Pozuelo de Alarcón. -¿Le puedo hablar de tú?- -Si, claro-

Manuel Barranco: Por cierto Nati ¿qué tal se vive en Pozuelo de Alarcón?

Nati Cañada: ¡Maravillosamente! Llevamos exactamente 45 años. Me parece el sitio mejor del Mundo. Vamos, además, el sitio donde está mi casa, tengo aquí a lado el parque. Yo salgo todos los días sobre las 7:45, y además ahora que me acaban de operar de cataratas. Antes paseaba sin gafas  y lo veía todo difuminado, y yo pensaba que era lo normal y ahora enfocando, eso es algo fantástico, yo veo la sierra, las ramitas de los arboles, es una sensación increíble.

Manuel Barranco: Entre viaje y tanto tiempo de espera en aeropuertos ¿qué le gusta leer?

Nati Cañada: Pues mira has adivinado la primera parte de la pregunta, que paso muchísimo tiempo en los aeropuertos, pero no leo absolutamente nada, escribo. He escrito tres libros, decidí que todo ese tiempo muerto en los aeropuertos, porque he hecho 160 (luego a lo mejor me lo preguntas) 160 viajes a América y cada viaje no es un sólo país, que son tres o cuatro, yo me voy a América y no voy a México y vuelvo. ¡No! Me voy a lo mejor a Paraguay a Bolivia y a Guatemala. Y luego, en otro viaje me voy a Ecuador, a México y Arizona. Por eso te quiero decir, aunque han sido 160 viajes han sido unos 900 vuelos. Imagínate tú los tiempos de aeropuertos. Empecé a leer, hace muchos años, luego me di cuenta que lo que me apetecía era escribir, y me puse a escribir. Entonces escribía todo lo que me había pasado durante el viaje. Por ejemplo, cuándo conocí a Michael Jackson, pongamos por caso, pues lo escribía al día siguiente por lo cual estaba tan vivo el recuerdo. Tú que eres escritor, sabes que no es igual escribir los hechos ahora, que dentro de diez años. Tengo 3 libros escritos, uno se llama “Mis Viajes” (me lo da, para que lo vea) lo saco con muchas fotos, los personajes, que he conocido y los países que he visitado, lo que más me gustado en el viaje. Tengo otro, que se llama, “Retratos y retratados” hablo de 50 personajes, los cuales he pintado, y de cada personaje tengo foto del él, foto del cuadro y autógrafo de… Por ejemplo, este mismo, Charlton Heston,  tengo una foto con él, un autógrafo y una foto del cuadro. Este es el segundo libro y este es un libro de antigüedades, y explico donde he comprado cada cosa, donde la he restaurado, donde la hemos puesto… Todas esas cosas, eso es lo que he hecho en los aeropuertos.

Manuel Barranco: Pues, ya la siguiente pregunta se la tengo que cambiar. Pues, ¿estos libros donde se pueden conseguir?

Nati Cañada: En ningún sitio, están sin editar, los estoy corrigiendo estos días ¿Pero piensa usted editar? ¡Sí! Pero de momento no tengo una editorial, cuándo me ponga a ello buscaré la editorial… ¿La siguiente pregunta que era?

Manuel Barranco: ¿Le gusta escribir, tal vez Nati?

Nati Cañada: (Con una sonrisa) Pero me gusta escribir en los aeropuertos, en casa ni se me ocurre. Yo por las noches cuando acabo de pintar me bajo con mi marido a ver la tele. Pues estoy con el ordenador o hablándole, pero… ¡Escribir nunca! Pero si disfruto escribiendo, ya te digo,  en los aeropuertos y en los aviones.

Manuel Barranco: ¿Por qué eligió el retrato de entre todas las temáticas pictóricas?

Nati Cañada: No exactamente que yo haya elegido el retrato, yo pinto mucho retrato, pero pinto bodegón, pinto paisajes, pintura religiosa y composiciones. Ahora estoy pintando altares. 4 altares en estos momentos. El retrato… Quizá la gente me conoce más porque he hecho más, pero no lo he elegido, me gusta muchísimo, ¿por qué? Pues no sé.

Manuel Barranco: ¿Y qué le diferencia a usted del resto de Retratistas?

Nati Cañada: (Entra su marido y se sienta con nosotros a escuchar la entrevista. Por cierto, una persona entrañable.) Pues mira, ¡Todo! Yo soy diferente como todos somos diferentes, y si yo pinto, como yo soy, entonces tengo que ser diferente. Y te cuento una anécdota, que te va ilustrar un poco, mira:- La historia de caballero de la Edad Media, que estaba enamorado de una dama y quería tener un retrato de la dama, pero por lo que fuera la señora, no estaba en ninguno, no la habían nunca pintado. Entonces, el señor que era muy observador, escribió un retrato detallado, pero escrito.  Pues tiene la tez de tal color y los ojos así, la boca así… Un retrato, una descripción muy ajustada de la dama, y mandó esa descripción a los 100 mejores pintores de la corte y al cabo del tiempo empezaron a llegar los retratos, al señor que los había encargado. Y qué pasó, que todos los retratos se parecían a la descripción que el caballero había hecho, pero ninguno se parecía entre sí, porque aparte de la descripción, está la parte que pone el pintor. El retrato es lo que tú ves y la parte que pone el pintor, y como cada pintor es diferente, cada retrato es diferente porque uno de los ingredientes es distinto. ¿Te parece? -Me pregunta-
-¡Muy curioso!-Le contesto con una sonrisa y me preparo para siguiente pregunta-

Manuel Barranco: Tengo mucha curiosidad ¿qué siente cuando se termina un retrato?

Nati Cañada: Una satisfacción grande, la mayoría de las veces, en ocasiones no tanto. Y una satisfacción grande, sobretodo no tanto cuando lo termino, sino cuando lo entrego. Tengo un caso de ayer mismo, ayer entregué un retrato, un santo, es para una iglesia no voy a decir cuál. Y cuándo vinieron a ver el retrato, se marcharon encantados. Eso de terminar un retrato y que vengan y que te digan que está maravilloso, fantástico.

Manuel Barranco: Si no fuese la gran Retratista que es, ¿qué le gustaría ser?

Nati Cañada: Pues pintora, no tan grande como tú dices, pero pintora, pintora mediana.

Manuel Barranco: ¿Cuál es el discurso filosófico “el metalenguaje” de la obra de una mujer tan elegante y refinada cómo tú?

Nati Cañada: Ahora me la explicas mejor, la pregunta, más clara. ¿Qué quieres decir cuándo me dices discurso filosófico? ¿Te refieres al estilo? Pues, a mi estilo lo han calificado, uno mismo no califica su estilo, de hiperrealismo mágico, ¿por qué? porque es real y mágico; porqué no es exactamente la realidad, porque aporto algo de misterio o fantasía.

Manuel Barranco: En literatura se habla de voces literarias, refiriéndose al estilo de un autor ¿cuál sería tu voz plástica si tuviéramos que establecer un paralelismo?

Nati Cañada: Pues lo mismo que te dicho.

Manuel Barranco: ¿Cuál de tus obras calificarías como la más representativa de este estilo?

Nati Cañada: (Nati se lo pregunta a su marido, José Luis. Y le contesta, la pintura religiosa) Yo llevo muchísimos años pintado, y he pasado temporadas pintado retratos de reyes artistas, músicos, político y empresarios, y ahora llevo 5 ó 6 años, por suerte, digo por suerte porque me gusta mucho, pintando pintura religiosa: Ángeles, vírgenes, mártires, Obispos, Papas, capillas. Y lo último que he hecho el altar de arzobispado de Madrid, que está en la Almudena. Es un altar que tiene 12 metro de largo por 3 de alto y son 8 Santos de Madrid.  Se une el retrato con lo hiperrealismo mágico, están todos como en misterio. Hay un viacrucis también, ahí mismo.

Manuel Barranco: Además de la desmaterialización y la mística, podría decirse que tu obra tiene una mirada minimalista  ` ¿o dentro de qué movimiento pictórico te encuadrarías?

Nati Cañada: Realismo Mágico, una cosa es el realismo ajustado a la realidad, otra es el realismo que se interpreta.

Manuel Barranco: En tus indagaciones como artista plástica ¿Qué buscas?

Nati Cañada: ¿Qué que busco en la pintura?  Mira yo creo, que tú eres mucho de discurrir, yo no discurro tanto. Discurres mucho e igual que mi marido. Sois mucho de pensar, yo no busco… Sabes lo que decía Picasso: – Yo no busco, encuentro.- No quiero compararme con Picasso. Pero te quiero decir, que yo no me pongo el problema, la cosa sale en el momento, el cuerpo es muy sabio y la mente es muy sabia y tú sabes lo que te conviene y lo que no.  Me planteo que lo que hago, me guste. Por ejemplo, en el cuadro de los 52 mártires, ese es el cuadro más difícil que hecho en mi vida, no me planteaba problemas filosóficos, me planteaba problemas plásticos, de composición, de color, equilibro… Exclusivamente de eso. No me planteé esto quiere decir, ¿qué tal? No, eso no. Eso lo hacen los críticos, cuando ven la obra, esto quiere decir esto, y tú dices: -Ah pues vale-

Manuel Barranco: Ser mujer ¿ha sido un obstáculo en tu carrera?

Nati Cañada: Absolutamente ninguno, ninguno, ninguno. Al revés, bueno al revés no lo sé. Ninguno…

Manuel Barranco: ¿Qué tendencias pictóricas tienen más futuro desde tu punto de vista?

Nati Cañada: Pues yo creo que tendrá futuro el pintor que pinte, lo que realmente siente y necesita. Entonces el resultado será una cosa, independiente de lo que pinte. Le comento (Entonces, es como escribir, si lo que sientes lo escribes, – ¡Claro es igual!- Pero si escribes lo que no sientes, puede ser bonito, pero no vale) ¡Claro!

Manuel Barranco: ¿Qué opinión te merece la obra de artistas como Gerhard Richter, récord de venta por millones de euros?

Nati Cañada: Mira no tenía ni idea, lo mire ayer en Internet, ni lo había oído,
-¿Y eso por qué me lo preguntas?- Me pregunta Nati, curiosamente.
-Porqué es el que más dinero le pagan por cuadro- Le contesto.
Yo lo vi ayer en Internet, creo que no tiene unidad, pinta de una manera, luego de otra, cuando un pintor, pinta auténtico, todas las obras se nota que son de ese pintor, porque tienen algo en común. Pero vamos, no discuto, si tiene éxito por algo será. No digo que sea malo, sólo digo que no lo conocía, y lo que visto, me pareció una cosa normalita.

Manuel Barranco: Ocres, tierras, sienas… Tonos poco saturados que tienden al gris, como Morandi… ¿Por qué acaban siendo colores recurrentes en tu obra? ¿Tienen algún sentido, además del de acercarte al Mundo Clásico y a épocas doradas?

Nati Cañada: Pues no ha sido premeditado. Tú crees, que yo he dicho, que voy a pintar en Ocres y amarillos, para acercarme al Mundo Clásico, pues no. Yo he pintado, me ha salido así, y lo visto y me ha gustado. No lo he pintado para que tenga que ver con algo, lo he pintado porque me gusta, -¿Lo ha pintado de corazón?-  -¡Claro!-

Manuel Barranco: ¿Cuál es tu cuadro favorito y por qué?

Nati Cañada: Pues yo creo el de Las Calatravas, -¿Te parece?-Pregunta mirando a su marido. Si, el de Las Calatravas, lo tengo aquí, ahora te lo enseño, -¡Muchas gracias!- Porque fue un cuadro muy muy complicado de hacer, complicadísimo. Ah mira, te voy a enseñar. Este cuadro tiene una anécdota muy buena, a ver si lo encuentro (busca una fotografía en su teléfono)  Este cuadro está en la Iglesia de las Calatravas, que está en Alcalá 25. Cuando me hicieron el encargo, nos fuimos a la iglesia, para tomar las medidas, ver la luz y todas esas cosas. Y entonces, estábamos allí, estuvimos un rato largo y cuando llevamos un rato largo en la iglesia, yo me senté en un banco, en la esquina. Y cuando llevaba sentado un minuto, se coló de la cúpula, de la ventanita de la cúpula un rayo de luz y me iluminó, y mira, que foto.
-¡Qué bonita!- Lo interpreté, cómo un signo divino, que Dios me va iluminar, y efectivamente yo estaba pintado el cuadro, que era un cuadro dificilísimo y resolvía los problemas con mucha facilidad, porque pensaba que esa luz estaba conmigo. Y quizá por eso y porque quedó muy bien. Ese lo tienes que ir a ver también, el primero que te he dicho está en La Almudena, y éste otro está en Alcalá 25, que es La Iglesia de Las Calatravas, en el altar de la izquierda.

Ya hemos terminado la entrevista, Nati, ¿le gustó la entrevista? -Sí, fue entretenida.-
Muchas Gracias por su tiempo, ha sido muy agradable conocerla mejor.

Nati Cañada / 23-07-09 / Foto: Enrique CidonchaNati Cañada
©VEGAP
© Enrique Cidoncha

Manuel Barranco Roda

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