El Gimnasio

El Gimnasio

 

Hace muchos, muchos años recién apuntado a mi gimnasio, EL BODY FACTORY POZUELO, en donde pasan tantas cosas. Un domingo, fui a las 5 de la tarde al SPA, era enero y el frio cuajaba los huesos. Al entrar como siempre Charito encantadora, me dio dos toallas grandes (cuando voy al SPA me gusta llevar dos toallas… por lo que surja JA,JA) Ya en el SPA enrollo una toalla y guardo las llaves dentro de esta, para estar cómodo dándome los chorros. Como siempre estoy entre aguas un buen rato, hasta estar arrugado. Después decido ir a la sala de relajación, en esa en donde se cambian las lucecitas de color. Pues ahí me quede dormido y desperté a las 10:15 de la noche. Me entro un sofoco, por miedo de quedarme encerrado en el gimnasio. Porque los domingos cierran a las 10:00. Agarre las dos toallas y me fui corriendo sin pensar que las llaves de la taquilla estaban enhuecadas en una toalla, con la mala suerte que salieron despedidas AL POZO DE AGUA FRÍA, mi Terror. Con la hora que era me metí como mi cuerpo me lo permitía. Lo hice y corrí y corrí. ¡Qué me cerraban coño! ¡Joder qué vergüenza! Me vestí a medias y fui a recepción. A allí estaba Charito esperándome. Eran ya las 10:30. La pobre me vio tan sofocado y nervioso que no me dijo nada. Al día siguiente la pedí perdón, pero ya, el cachondeo era generalizado… Era el chico que se quedo dormido en el SPA. De vez en cuando Pedro (El Señor de MANTENyMIENTO) se acuerda y me lo recuerda.

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Manuel Barranco Roda

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